Todavía alejada de Fenn podía oler su aroma, y sentir sus dulces labios en mi mejilla aunque ya hubiese pasado hace un buen rato. Mi cabeza daba vueltas por todo lo que me estaba sucediendo, y es que lo más sorprendente era que por fín estaba teniendo suerte con el amor, algo que antes no me sucedía. Sino todo lo contrario, tenía una mala suerte... Sobre todo con el chico de 1º de la E.S.O. pero eso ahora no importaba, tenía que olvidar el pasado y centrarme en el presente.
-¿Estás bien? Te veo un poco distraída, por decirlo de alguna manera...-me dijo Fenn que se puso a andar a mi lado.
Estábamos subiendo al Robledal, os explico: donde yo vivía era un pueblo dividido en urbanizaciones, y una de ellas era el Robledal donde vivían Fenn, Halcón y Ed. Para llegar hasta el Roble, que es así como lo solíamos llamar, teníamos que subir una cuesta de la que en dos minutos estabas rendido, y no te quedaban fuerzas; pero en verano, cuando hace ese típico calor del que al salir a la calle te viene una oleada y no puedes parar de abanicarte, aunque sea con la mano, era mucho peor, como si aquello fuese un castigo. Ese viernes tuvimos la suerte de que aunque hacía calor, y tenía que estar uno en manga corta, de vez en cuando había un vientecillo que nos refrescaba, aunque fuese muy leve. Pero aquello nos servía de alguna manera para poder seguir adelante en la cuesta, hasta llegar a un parque que hay antes de llegar al Roble, donde había sugerido Lucía que fuésemos, ya que en el parque de Patri nos estábamos empezando a aburrir.
-No...Solo estoy cansada de andar, esta ha sido la primera semana de instituto, y yo que estaba acostumbrada a levantarme todos los días a las once y media o así, estoy hecha polvo como comprenderás.-aunque no le mentí, esas razones no eran las únicas de que yo estuviese "distraída" como dijo Fenn.
-Ah, bueno, en ese caso no tengo de qué preocuparme, ¿eh?-dijo y al instante me acercó a él en un abrazo fuerte y reconfortante pero rápido, con el que me llené de energías suficientes para llegar al parque.
-¡¡Ehh!!¡Parejita!¡Ir a un hotel, que aquí hay gente!-nos gritó Sandra y Patricia.
-¡Os queréis callar!-la grité apartándome más de Fenn, y sonrojada como un tomate, ¡me moría de la vergüenza!
-Claro, nos tenemos que callar porque les estamos interrumpiendo que se están confesando que...-no pudo continuar porque fui corriendo hacia ella para callarle la boca con la mano.
-Tía, joder...No sé para qué os cuento nada, si luego lo vais soltando a los cuatro vientos...-le dije mientras que le quitaba la mano de su boca con la esperanza que no volviese a continuar la frase.
-A ver, que nunca lo diríamos, solo lo hacemos para divertirnos un poco, pero nada más.-me dijo Patri intentándome tranquilizar, algo que yo dudaba mucho que podría hacer.
-Eso, Estrellita, solamente lo hacemos para que todos pasemos un rato de risas y diversión.-me dijo Sandra apoyando su brazo alrededor de mi cuello.
-Bueeeno, vale, pero porfavor no lo hagáis más, porque al final se va a enterar de que yo...-Lucía que también estaba escuchando la conversación me tapó la boca antes de que yo dijese "estoy locamente enamorada de él".
-Hola chicas, ¿ya habéis solucionado vuestros problemas, y esas cosas?-dijo Fenn acercándose detrás de mí. Menos mal que Lucía me tapó la boca, que sino...
-Si, claro, no hay ningún problema, tooodo solucionado.-respondió Lucía con voz nerviosa.
-Bueno, ya hemos llegado al parque y me muero de sed, ¿me acompañáis a beber agua a la fuente de allí?-dijo Patricia cogiendo a Lucía y a Sandra por la mano arrastrándolas hasta la fuente; estaba claro que sus intenciones eran que yo me quedase sola con Fenn, pero cada vez me ponía más y más nerviosa sin saber decir nada coherente.
Fenn se rió al verme, su risa me estremeció, ¿se reía de mí?
-¿De qué te ríes?-le pregunté a la defensiva.
-¿Yo? Denada, solo que cuando me pongo...-¡ay madre!-Nervioso me entra la risa nerviosa.-¡fiú! Menos mal, si es que...¡Qué mal pensada que soy! Creo que ya sé porqué me pusieron el nombre de S.M.
Ahora era yo la que se puso a reír a carcajada limpia, por haber pensado eso de Fenn, no digais que vosotros no lo hubieseis hecho, ¿no? Además dejó en el aire la frase justamente cuando dijo "me pongo" y luego continuó, pero lo hizo asique es normal que una adolescente como lo soy yo, piense así, ¿no? Porfavor, decirme que sí, y que luego todo esto de mayor se me pasará, que no me puedo creer que hasta cuando tenga hijos me sigan llamando S.M.
-Y bueno, ahora, ¿de qué te ríes tú?-me preguntó sorprendido Fenn, aunque yo no podía parar de reir, hice un esfuerzo en contenerme la risa y poder hablar con él sin que me saliese otra vez la risa de rata haciendo el amor, como decían mis amigas...
-Por tonterías mías, y pensamientos que no tienen que ver con lo que hablamos.-le dije sonrriéndole, mirando sus brillantes ojos.
-¿Y cuales son tus pensamientos? Si se pueden saber, claro.-dicho esto nos sentamos en un banco.
En frente de él había unos columpios donde Anna y Halcón se columpiaban levemente y no paraban de sonrreirse mutuamente, a la derecha del banco había un tobogán donde arriba se podía estar hablando tranquilamente como lo hacían Sandra y Marcos. Me tenía que acordar de preguntarle luego a Sandra si había algo entre Marcos y ella, jamás los había visto así de cerca. Patricia, Claudia y Lucía hablaban animádamente mientras que Ed y Mario casi ni se dirigían la palabra.
-¿Mis pensamientos? Unos de S.M.-le dije mientras que al instante me arrepentí de haberlo dicho.
-¿S.M.? Son las iniciales de...-me dijo para que yo le contestase, pero tenía claro que no le podía decir el verdadero significado: Salida Mental...
-Esto...Pues...La verdad, es que significa...Superdotada Mental.-le dije con voz temblorosa, no se me había ocurrido nada mejor...
-¿A si? Qué raro, creía recordar que Claudia me dijo que eso significaba Salida Mental.-me dijo estirándose y poniéndose cómodo mientras que esbozaba una gran sonrisa de superioridad.
-Bueno...-le tenía que decir la verdad, sino nunca confiaría en mí.-Claudia te lo dijo bien, ese es el verdadero significado.-le dije arrepentida, agachando la cabeza por miedo a lo que me respondiera.
-Estrella.-me dijo cogiéndome de la barbilla y haciendo que le mirase directamente a sus ojos, eran preciosos, y cada vez que me tocaba una oleada de escalofríos me recorrían el cuerpo.-Tranquila, ¿vale? Solamente es un apodo que te pusieron, pero que sepas que no eres tan S.M. como Mario, ahí donde le ves aunque parezca un chico de lo más educado y que no habla de sexo, te equivocas, es todo lo contrario, y...
-Bueno, no presumas tanto, porque seguro que tú también eres como él.-le dije acomodándome yo también en el banco y alejándome un poco de Fenn, me ponía muy nerviosa al estar a su lado, y más cuando me tocaba.
Fenn se rió tanto que todos se giraron para mirarle, y Anna aprovechó para mirarme y guiñarme el ojo, como queriéndome decir "muy bien por ligar con Fenn, además hacerle reír eso suma puntos para enamorar a un chico" Seguro que eso era lo que estaría pensando en ese momento. Yo también me uní a la risa de Fenn, me resultaba contagiosa, pero todos se nos quedaron mirando extrañados, y eso hizo que me riera aún más, pero Fenn paró ya de reír, y creía que yo también debería de haberlo hecho, pero no podía parar, hasta el punto en que ya me callé la risa porque todos me observaban como antes a Fenn.
-Lo siento.-dije todavía con una risilla que se me escapaba.
-¿Por qué? Es muy bueno reir.-me dijo Fenn, haciendo que los demás volvieran a sus conversaciones.-Además, Estrella, me gustan las chicas que se ríen.-me dijo haciendo que un nuevo escalofrío me recorriera todo el cuerpo.
-Ya...Oye, ¿por qué Mario y Ed y casi ni se hablan?-dije intentando cambiar de conversación.
-Bueno, pues porque a Mario no le ha gustado nada que utilizase para su prueba a Patricia.-dijo decepcionado, seguramente porque cambié el tema de conversación.
-¿Entonces Mario está por Patri?-le pregunté sorprendida.
-A ver, no es que esté locamente enamorado de ella.-eso me sonaba...-sino que le parece una tía interesante y le gustaría que fuese su novia.
-Jo...-dije decepcionada.-¿Él se ha enamorado alguna vez?
-Pues la verdad...No, y creo que la chica que lo enamore debe de ser una gran chica, porque para enamorar a un picaflor como él... Es muy difícil.-dijo acariciándose la muñequera que llevaba puesta.
-Bueno, ¿qué tal está tú muñeca?-le dije.
-Bien, es que mi hermano cuando se pone pesado y a jugar conmigo lo hace muy enserio, pero en el fondo no lo hace con maldad, solo tiene siete años, creo que no lo hizo a propósito para hacerme daño...¿No?-dijo levantando una ceja.
-Bueno, quién sabe, alomejor, va de niño bueno, y luego es un psicópata que su único objetivo es asesinarte.
-Gracias Estrella me has tranquilizado mucho.-dijo irónico.
-Denada, es un placer.-le dije esbozando una gran sonrisa.-Bueno, y además tendrás que hacer los deberes y eso, porque tu eres diestro, ¿no?
-Si... Pero como hay por ahí algún tonto que otro le puedo chantajear para que me hagan los deberes.-me quedé sorprendidísima al escuchar esto, no podía creer que él fuese el típico vago, que no hace ni el huevo...
-Ya...-dije con cara de "por qué me tendré que haber enamorado de un tío vago..."
-Estrella, que es una broma, los haré yo, y más que nada porque mi madre me obliga, me dice que no quiere que sea el típico chico que luego vive con sus padres hasta los cuarenta.-me dijo levantándose.
-¿Qué pasa?-le dije confundida.
-Bueno, pues que tú tienes que estar en tu casa a las nueve o así, ¿no?
-Sí.-le respondí mientras que ya lo empezaba a comprender.
-Bueno, pues vamos bajando, porque no quiero que lleguéis tarde.-me dijo extendiendo su mano para que me levantase.
-Vale, ¿pero tus padres no te van a regañar?-le pregunté mientras que me levantaba ayudándome de su mano fuerte y suave.
-No, tranquila, me han dicho que puedo llegar a la hora que quiere, siempre y cuando no sea después de las doce de la noche.-dijo mientras que bajábamos juntos la cuesta, donde los demás también se bajaban, excepto Halcón y Ed que se despidieron de nosotros y se fueron a sus respectivas casas.
-Bueno...Voy a hablar con Sandra de un asuntillo, ¿vale?-le dije mientras que le tocaba su hombro y comprobando que estaba fuerte.
-Vale.-dijo sonriéndome y acariciando mi mano que tenía apoyada en su hombro, Fenn me hacía que cada roce suyo se me pusiera la carne de gallina.
-¡¡Sandra!!-la llamé mientras que me acercaba a ella, y como era de esperar estaba conversando con Marcos.-¿Puedo hablar contigo a solas?-lo último lo dije mirando a Marcos con una sonrisa.
-¡Vale, nena ya me voy! Y Sandra, no me heches de menos.-le dijo mientras que yo me quedé petrificada de la sorpresa.
-Sandra, vamos a ver, ¿estás saliendo con Marcos?-la dije sin seguir creyéndome lo que acababa oír de Marcos.
-¡¡No!! Eso es lo que me gustaría, pero no.-dijo con tranquilidad y serenidad, mostrando que ella nunca perdía los nervios.
-¿Qué? Y entonces porque no habéis parado de hablar entre vosotros dos y no estar separados ni un solo segundo, y ¡Qué coño! ¡Lo que te acaba de decir! "Sandra no me heches de menos".-dije imitando la voz de Marcos y poniendo morritos como si fuera un chico ligón.
Sandra se puso a partirse de risa, mientras que las chicas venían y dejaban a Marcos, Mario y Fenn hablando animadamente. Seguía sin poder creer que no estén saliendo ni nada de eso Sandra y Marcos, para mi opinión creo que se gustan mutuamente y además los dos saben que se gustan pero no lo dicen por miedo de hablar del tema, bueno, o almenos eso es lo que pienso yo...
-Tía, no estamos saliendo, pero estamos a gusto el uno con el otro.-dijo Sandra.
-¡¡Uy!! ¡Aquí hay rollo!-dijo Patri mientras que se ponía a mi lado.
-¡¡Ya verás como dentro de na' y menos os estais morreando a la salida del colegio!!-gritó Claudia.
-¡Tía, calla, que aver si se van a enterar!-dijo Sandra.
-Si ya os estoy viéndoos hasta meteros mano y todo.-dijo Anna, mientras que todas nos reímos incluso Sandra que estaba un poco a la defensiva porque se negaba a creer que lo que decíamos era la verdad.
-Bueno, Sandra, me tengo que ir ya, dame un beso, ligona.-dijo Lucía, y luego se despidió de las demás y de los chicos, mientras que nosotras seguimos hablando hasta llegar al parque de Patri.
Me acordé que antes había visto a Claudia distinta con Ed, y es que con lo que había pasado esa tarde no era de extrañar que ella estuviese así, y de verdad que me sentía muy identificada con ella. Porque el dolor que una siente al saber que un chico está jugando contigo o que simplemente te rechaza porque no eres su tipo, ese dolor es parecido al fuego que te consume por dentro y una agonía inmensa con impotencia por no poder hacer nada al respecto, y lo único que te sale en esos momentos para desahogarse una es llorar, llorar hasta que no queden lágrimas en los ojos, porque es inevitable en esos momentos no hacerlo. Y ese dolor de verdad que no es plato de buen gusto, y que no se lo recomiendo a nadie. Y sabía que debía hablar con ella, porque necesitaba desahogarse con alguien y que no fuese llorando, sino charlando apaciguadamente.
Me acerqué hasta ella y me senté a su lado. Noté que una lagrima le recorría su pálida piel.
-Tranquila.-la dije mientras la abrazaba.
-Es que no puedo comprenderlo-dijo apartándose un poco de mí-.De verdad que no puedo, yo que soy una chica que soy libre, y que paso de chicos, no puedo enamorarme, ahora no.
-Bueno, el amor es así, no llama a la puerta, y menos a las chicas que nunca se han enamorado antes, pero bueno, si te digo un consejo que me dijo Patri cuando yo estaba enamorada por un tío que no lo estaba por mí, es que no te hagas ilusiones nunca, porque hasta el chico del que estamos enamoradas, nos podrá decepcionar alguna vez.-le dije mientras que me levantaba debía irme ya.
-Gracias Estrellita.-me dijo incorporándose también y dándome un abrazo.
-Bueno, daros por besados y besadas, que me tengo que ir ya, ¡adiós!-dije mientras que me despedí con la mano dirigiéndome a la calle donde se encontraba mi casa.
-Espera Estrella.-dijo Fenn mientras que venía corriendo donde me yo encontraba.
-¿Qué pasa?-dije sorprendida.
-Bueno, pues que te acompaño a tu casa.-me dijo.
¡¡Qué fuerte!! Aunque parezca extraño nunca antes un chico me había acompañado hasta mi casa, aunque lo primero que pensé cuando me dijo aquello fue: "qué típico...podría ser más original, pero bueno Estrella para ser tú esto esta muy bien y no debes quejarte" Mis pensamientos expresados en su naturaleza más pura... ¡Qué paridas!...
Al llegar a la puerta de mi casa me quedé mirando sus ojos brillantes a la luz de las farolas que iluminaban las calles. No sabía que hacer en ese momento, y una pregunta no paraba de rondar mi mente, ¿él estaba por mí? ¿O solo lo hacía porque era su mejor amiga? Sandra y Marcos están muy juntos y todo eso y solo son mejores amigos, nada más, alomejor Fenn y yo eramos eso también.
Me quedé helada cuando Fenn me sonrió con su dentadura blanca y perfecta y acariciándome con su mano mi brazo, y acercándose cada vez más y más hacia mí. Yo inmovilizada estaba rígida como una piedra, cuando al instante me di cuenta que sus labios se estaban dirigiendo a mi boca, ¿pero no se debe decir primero que se quiere a la otra persona y luego besarse?
Rápidamente, acerqué mis labios a su mejilla, antes de que él pudiese darme un beso.
-Esto...Hasta el lunes Fenn.-le dije mientras me dirigía al interior de mi casa.
Pude observar que Fenn se quedó allí sonrriéndo y acariciando con suavidad su mejilla donde yo había depositado un beso tierno y nervioso. La sonrisa que tenía Fenn se debía al nerviosismo que le recorría su cuerpo, y es que él hubiese querido otro tipo de despedida, pero por el momento era suficiente. Aunque yo no se lo iba a poner tan fácil como él había esperado, y esque en el parque de Patri al irme yo, sucedería algo inesperado que tendría consecuencias entre la amistad y el amor en la pandilla...
No hay comentarios:
Publicar un comentario